Para que sirve Internet en mi
empresa
Caso A. "A mi intene no me sirve pana"
En contra de lo que ha muchos les parece "estar en Internet" no es tener
una Web. Es habitual, en nuestro entorno, observar como la
responsabilidad de realizar y colgar una Web en Internet se encarga al
amigo del hijo del jefe, que es un crak y lo hace superbaratillo. Este
es el comienzo de un fracaso. Después de insistirle al amigo
varias veces que nos ponga la Web "cuando tenga un ratillo" descubrimos
una bonita Web que en muchos casos es incluso perjudicial para la
empresa. Contiene errores de difícil corrección pues la empresa no
dispone de herramientas para modificar el contenido, el diseño (muy
bonito, por cierto) no contempla la optimización para buscadores y en la
fase de creación no se planificaron las modificaciones a medio/largo
plazo, es decir que cuando se quiera ampliar por ejemplo tendremos que
hacer otra Web.
Según algunos expertos el diseño es el 90% de la dedicación en la
creación de una Web. Todo el desarrollo del
sitio Web es únicamente el 5% del trabajo a realizar para que la empresa
esté aprovechando las posibilidades que Internet le ofrece.
Cuando pensamos en publicar una Web de la empresa en Internet tenemos
que preguntarnos: ¿ Que pretende la empresa? ¿darse a conocer en un
mercado? ¿mejorar las ventas? ¿contactar nuevos clientes?... Si al crear o
encargar una Web no tenemos claridad en los objetivos, sinceramente, es
mejor no estar en Internet.
Existen empresas que tienen una bonita Web publicada y no
disponen de correo electrónico. Esto es lo mismo que montar un
telepizza y no poner el teléfono. Otros descuidan las respuestas y
contestan al cliente con un mes de retraso o simplemente no atienden las
quejas en Internet. En muchos casos el cliente cabreado ha tenido
tiempo suficiente para derramar sus opiniones en foros y comentarios que
se propagan como un virus por toda la red y quedaran publicados para
siempre. Podéis observar un caso práctico clicando IKEA en Google, donde
las quejas. llegaron a estar un tiempo incluso mejor situadas en el
buscador que la propia empresa.
Palos en las ruedas: Existen curiosas reacciones que impiden un desarrollo natural de la Web
en la red. Es habitual observar a jefes (muy jefes) que no permiten el
uso de Internet en "horas de trabajo".
Dice el dicho "Si no estás en Google no existes".
Algunas empresas (conozco casos en varias empresas muy conocidas en el
mundo del cava) prohíben rigurosamente la creación de enlaces
hacia su Web. Hacer esto en Internet está muy mal visto (sobre todo por
los buscadores). Si no salimos en los buscadores ¿para que estamos en
Internet?.
Podríamos sumar muchas
más actitudes muy habituales que en resumen nos permiten tener una Web
en Internet que no sirve pana.
Caso B. "Internet como herramienta
útil imprescindible"
Una Web es un elemento
imprescindible para una empresa, pero solo es una pequeña parte de las
posibilidades que ofrece actualmente la red. La presencia en Internet,
para una empresa, requiere de una preparación inicial para que el esfuerzo
realizado tenga efectividad comercial. Cuando se desarrolla la Web tenemos
que trabajar en los detalles desde el principio, para que una vez
publiquemos en la red, nuestra Web nos permita alcanzar los objetivos deseados y
planificados. Estos detalles se deciden mediante un "estudio del
proyecto".
Definir
un diseño adecuado y conocer el nivel de dedicación que posteriormente
se dedicará al mantenimiento de la Web son aspectos a tener en cuenta.
Si nuestra necesidad de presencia en Internet no pretende alcanzar
mejoras comerciales, cualquier diseño puede servir. En este caso podemos
realizar una Web a nuestro gusto y no será necesario invertir en
servicios profesionales. En cambio, una Web de empresa ya no
podemos hacerla solamente a nuestro gusto. Es una herramienta comercial
que trabaja constantemente para alcanzar determinados objetivos. Para
tener éxito es necesario estudiar lo conveniente, crear lo adecuado,
promocionarlo adecuadamente y mantenerlo en óptimas condiciones. El
resultado es una Web que comunica una imagen correcta de la empresa,
proporciona visitas efectivas que aumentan el numero de contactos,
permite una comunicación fluida 24 horas al día y mejora nuestra
productividad.
Una Web solo es un elemento más que tenemos que combinar adecuadamente
con otros recursos. El uso del correo electrónico es tan
fundamental que casi da vergüenza decirlo. La participación en las redes
sociales. El dominio de elementos para el uso de Internet móvil. El
conocimiento y manejo de programas relacionados con nuestro sector y
otras muchas posibilidades que se podrían comentar.
Actualmente los cambios en la sociedad se suceden con tanta velocidad
que las empresas necesitan una actualización constante. Valores
importantes del pasado cercano cambian y es necesario estar al día. Un
ejemplo es la forma actual de tratar con los competidores, colaborando y
compartiendo proyectos en red, cuando hace poco tiempo se decía "A
esos... ni agua"
Autor: Jogada.